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"La vasta experiencia de Banmédica y su red de médicos nos dieron plena confianza y seguridad"

 

Traer al mundo a un hijo prematuro puede ser una experiencia desgastante, pero concebir a cuatro de esa manera, sin duda que se convierte en un caso digno de estudio. Es la historia de Milenka Terrazas. Sus cuatro hijos hoy están en perfectas condiciones, pero en cada nacimiento debió sufrir la angustiante espera de saber si sus hijos sobrevivirían o no.

“Mi primer embarazo fue prematuro de siete meses, sin mucha explicación. Evidentemente que fue muy angustiante, sobre todo considerando que éramos padres por primera vez”, explica Milenka.

Diez años después, este matrimonio de Calama esperaba un nuevo hijo. A las pocas semanas se llevaron la sorpresa de sus vidas: eran mellizos. Si bien la alegría de Milenka era absoluta, ésta se mezclaba con una cuota de aprehensión por la experiencia vivida en su primer embarazo. “Como estaba tan asustada me atendía con tres doctores diferentes. Ninguno vio algo raro en mí”, relata.

A los cinco meses Milenka comenzó a sentirse muy mal. Se dirigió de inmediato a la clínica más cercana de su ciudad, donde se dieron cuenta que había comenzado a tener síntomas de parto. Debido a lo complicado del caso, la derivaron a otro hospital, donde nacieron los mellizos con menos de 30 semanas. “Creo que estos niños están vivos única y exclusivamente gracias al equipo médico que me atendió”.

Al día siguiente, su marido acudió a su isapre Banmédica para hacer valer su seguro catastrófico. “La señora Carmen de la agencia de Calama desde el primer minuto nos dio una orientación impecable y se hizo cargo de todo. Nos consiguieron ambulancias e incluso aviones para llevar a nuestros niños a Santiago porque estaban muy graves. Hizo todos los contactos con Clínica Santa María, preocupándose absolutamente de cada detalle”, explica Milenka.

En Santiago comenzó la lucha por sacar a estos dos menores adelante. Estuvieron internados más de cuatro meses en la Clínica Santa María, la gran mayoría del tiempo en incubadora. Pero luego de esa angustiante espera, los mellizos Lucas y Benjamín Santana, comenzaron a mostrar signos normales y pudieron volver a su casa.

Ocho meses después del nacimiento de los mellizos y cuando por fin la calma había vuelto al hogar de esta familia, Milenka se dio cuenta que nuevamente estaba embarazada. No lo podía creer. El solo hecho de imaginar que pasaría de nuevo por lo mismo la angustiaba. Ya tenía claro que su útero no era capaz de soportar mayor peso, por lo cual estaba segura que debería enfrentar nuevamente un embarazo prematuro.

Efectivamente así fue. A los cinco meses y medio nació Pía Santana Terrazas. “Pero nació en mejores condiciones que sus hermanos. Lo único que queríamos era irnos a la Clínica Santa María. Nuevamente fuimos a hablar con la señora Carmen de Banmédica, quien otra vez hizo todas las gestiones posibles para trasladar a nuestra hija a Santiago”, cuenta Milenka.

El caso de la menor de esta familia fue mucho más alentador. Sólo estuvo dos meses en la Clínica Santa María y la dieron de alta. El alivio de estos padres fue indescriptible y el agradecimiento hacia la Isapre y el equipo de profesionales es algo que todavía perdura. “El tema de los hijos prematuros es muy complejo. Uno no se entrega a cualquiera. Por eso, la vasta experiencia de Banmédica y su red de médicos nos dieron plena confianza y seguridad. Yo he estado en otras Isapres y esta empatía, calidez y entrega nunca la había experimentado”