"En esos estados de angustia es muy necesaria la rapidez y eso me lo otorgó en un 100% la Isapre Banmédica"
Con sólo 29 y 24 años, Carlos Krebs y su señora Wilma debieron enfrentar una difícil tarea con su primer hijo Matías. El diagnóstico a los 4 meses de vida fue una cardiopatía congénita. Ésta está relacionada a problemas con la estructura y funcionamiento del corazón debido a un desarrollo anormal de éste antes del nacimiento. A nivel mundial, se estima que se presentan entre 8 y 10 casos por cada 1000 nacimientos.
Evidentemente que la noticia fue un duro golpe para esta joven pareja, sobre todo porque en Temuco –su ciudad natal- no estaban todas las condiciones dadas para realizar las intervenciones que Matías requería.
Pero rápidamente hicieron todas las gestiones médicas necesarias para sacar a su hijo adelante. Entre ellas, contactarse con su Isapre Banmédica para activar las Garantías Explícitas de Salud (GES), que los derivó de inmediato a la Clínica Santa María de Santiago para operar por primera vez a Matías, incluyendo por supuesto su traslado. La operación salió todo un éxito y Matías pudo volver a Temuco junto a su familia.
Después de algunas semanas Carlos y Vilma debieron volver a Santiago para operar por segunda vez a Matías en la Clínica Santa María. Esta vez por un cateterismo cardiaco. Esto es la inserción de un catéter en el sistema vascular, el cual se hace avanzar hasta las estructuras cardíacas, penetrando incluso en las cavidades cardíacas si es necesario. Lo anterior con finalidades de diagnóstico o terapéuticas.
Tras los buenos resultados de esta segunda intervención, volvió nuevamente a Temuco, pero a los 3 días –debido a otras dolencias- Matías fue trasladado por tercera vez a la Clínica Santa María. El desgaste emocional y el cansancio de sus padres era evidente, pero la rápida recuperación del niño les devolvió la tranquilidad y energía. “En esos estados de angustia es muy necesaria la rapidez y eso me lo otorgó en un 100% la Isapre Banmédica”, sostiene Carlos.
Hoy Matías tiene 7 meses y su padre lo ve muy bien. Está agradecido de toda la ayuda brindada por Isapre Banmédica, ya que indudablemente sin ella el panorama hubiese sido muy diferente. Carlos destaca principalmente la velocidad, la atención personalizada y la calidad del servicio. “En cuatro días mi hijo estaba traslado y operado. El servicio de la Clínica también fue excelente, por lo que sólo me queda ponerle un 7 a mi Isapre”.