Niños de vacaciones = papás felices
Fuente: Claudia Badilla Piñeiro, Sicóloga Clínica Ciudad Del Mar
Los padres actuales tenemos mayor conciencia acerca de la importancia del manejo y apoyo a los hijos durante su desarrollo, lo cual es sin duda positivo, pero también puede en algunos casos ser fuente de estrés para algunos padres autoexigentes respecto a su desempeño como tales. De ahí también se desprende esta creciente problemática en torno a qué hacer para seguir estimulando y entreteniendo los niños durante las vacaciones.
Muchos padres tienen temor a que los hijos se aburran, se descontrolen, desordenen y pierdan los aprendizajes del año. Sin embargo, es importante dar un mensaje de tranquilidad a los padres que quieren seguir siendo eficientes durante vacaciones. Para los niños también es importante descansar y cambiar de actividad, ya que el fin de año también puede ser estresante para muchos de ellos. También es útil comprender que los aprendizajes previos se fortalecen al aplicarlos en otros contextos y se consolidan con el descanso.
Algunas recomendaciones para estas vacaciones:
- Es recomendable al término del año hacer en familia un CIERRE DEL AÑO ESCOLAR, reforzarlos por sus logros, hacer un balance de lo positivo y negativo del año (con énfasis en lo positivo), proponerse metas de superación para el próximo año (en rendimiento o actitud); luego guardar cuadernos y ordenar dormitorio disponiéndose para dar paso a las anheladas vacaciones.
- Es útil PLANIFICAR con ellos las vacaciones, contarles que los papás siguen trabajando (es bueno que sepan que hacen los papás cuando ellos están en clases), contarles en qué momento saldrán de vacaciones juntos, si saldrán a algún lugar en familia y donde.
- Pactar ciertas REGLAS acerca del funcionamiento familiar durante las vacaciones; horarios de levantarse, acostarse, horarios para almorzar, el uso del computador, videojuegos, salidas con amigos y momentos de compartir en familia (flexibilizando de acuerdo a cada familia y sentido común). Las reglas para vacaciones de deben plantear en términos positivos y ojala en común acuerdo, no se trata de llenarlos de normas ni de eliminar todas las reglas (los niños necesitan ciertas reglas para sentirse más seguros y tener una buena convivencia familiar). Además hay ciertos hábitos que se deben seguir reforzando, como el levantarse, bañarse, vestirse, lavarse los dientes, dormir una cantidad de horas suficientes para la edad, etc.
- La reorganización del horario finalizadas las vacaciones debe empezar un poco antes (1 semana antes) ajustando paulatinamente los tiempo de acostarse y levantarse.
En el caso de hijos de familias con padres separados:
- Se debe atender a todo lo anteriormente señalado, no tiene porque ser distinto, salvo algunas precauciones.
- Tener especial cuidado en exigir al niño cosas que no le corresponden o lo incomoden (ocultar, mediar la relación de los padres).
- Evitar la extrema complacencia o permisividad. No se pierde al hijo al decir que no o al poner algunas reglas, al contrario el niño las necesita.
- Evitar la tendencia a programar unas vacaciones llenas de actividades, tratando de que las vacaciones con uno sean más entretenidas que con el otro, o de compensar ausencias o culpas. El niño capta eso y exige, y esto luego se transforma en un problema de manejo de la frustración. Por su parte el padre se agota tratando que lo pase bien y no logra disfrutar junto con el hijo de momentos cotidianos.
- Dejar tiempo para ponerse al día, conocer los intereses del hijo, pedir su opinión antes de planificar las vacaciones, incluso para conversar acerca de la nueva situación familiar tras el divorcio si es pertinente.
- Debe existir acuerdos entre la pareja parental, aun cuando no estén juntos. El niño debe percibir coherencia entre ambos, sino la información será disonante y se confundirá.
- No boicotear, criticar delante del niño las vacaciones con el otro progenitor.