Fitoesteroles: Grandes aliados para combatir el Colesterol
Los fitoesteroles son productos naturales de origen vegetal y se ha comprobado científicamente que ayudan a reducir el colesterol malo en nuestro organismo. Todos los vegetales, especialmente los verdes, contienen fitoesteroles en mayor o menor proporción. Se sabe que cuando uno los incorpora como parte de la dieta impiden la absorción del colesterol a nivel intestinal.
Un estudio realizado por el Ministerio de Salud reveló que el 35% de los chilenos mayores de 17 años tiene el colesterol elevado. De ese 35%, la gran mayoría lo tiene levemente elevado y es este grupo precisamente el que se vería más beneficiado con una dieta rica en fitoesteroles.
Se ha demostrado, mediante numerosísimos protocolos experimentales, clínicos y epidemiológicos, que el consumo diario de pequeñas cantidades de fitoesteroles (2-3 g/día) produce una disminución importante de los niveles de colesterol sanguíneo, con lo cual pueden disminuir hasta en un 30% el colesterol total y hasta en un 25% el colesterol-LDL, también identificado como “colesterol malo”, sin afectar la concentración sanguínea del colesterol-HDL, conocido como el “colesterol bueno”.
¿Quiénes deben consumir fitoesteroles?
Aquellos que mantienen niveles considerados como normales de colesterol (inferiores a 200 g/dL) pueden consumir fitoesteroles como medida preventiva, ya que con la edad el colesterol se va incrementando. Para aquellos cuyos rangos de colesterol están entre 200-230 mg/dL, y que antes de una intervención con medicamentos requieren una modificación de la dieta y de su estado físico (sobrepeso, obesidad), el consumo diario de fitoeteroles es altamente recomendable para ayudar a normalizar, si es posible, o a bajar sus niveles de colesterol. Aquellos que tienen niveles de colesterol sobre 230 mg/dL requieren de la administración de algún hipocolesterolemiante bajo la supervisión de un profesional médico, pero también pueden, con la debida supervisión, complementar el tratamiento con medicamentos con el consumo de fitoesteroles. Esto último se conoce en la actualidad como terapia mixta, dual, o combinada, ya que los fitoesteroles pueden mejorar el efecto del o de los medicamentos administrados, permitiendo en muchos casos disminuir las dosis de estos, ya que siempre existen efectos secundarios que pueden evitarse.
¿Cómo estamos los chilenos en el consumo de fitoesteroles?
Según un estudio, los chilenos estamos en torno a un 60 y 70 miligramos de consumo diario. En Japón se consumen más de 500 miligramos al día, es decir, una diferencia de 10 veces.
¿Dónde podemos encontrar fácilmente fitoesteroles?
En almendras, nueces, aceite extravirgen y vegetales verdes como brócoli, lechuga, acelga y espinaca. Algunos productos envasados como jugos, margarinas y yogurt también traen fitoesteroles.
¿Cómo suplementar nuestra dieta con fitoesteroles?
Básicamente existen dos caminos que no se excluyen entre ellos. En muchos países del mundo existen alimentos suplementados con fitoesteroles (leche, derivados lácteos, margarinas, aderezos, jugos, bebidas, etc.). La otra alternativa es consumir directamente suplementos que contengan fitoesteroles (cápsulas, suspensiones o emulsiones, concentrados, etc.). Estas medidas obviamente serán más eficientes si las acompañamos de una alimentación sana, rica en verduras y frutas, baja en colesterol y un estilo de vida saludable, evitando el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad, y el tabaquismo, ya que son los mejores aliados para determinar niveles altos de colesterol sanguíneo y un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.
Hipócrates dijo algo que hoy cobra especial relevancia: “Que tu alimento sea tu medicamento y tu medicamento tu alimento”. Más de 2000 años después la ciencia moderna inicia, mediante la investigación científica, la confirmación de este mandato.
Fuente de Información: Clínica Santa María