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Cuidados de la piel durante el verano

 

Con la colaboración de la Dra. María Laura Cossio, dermatóloga de Clínica Vespucio

Para muchos el sol es una fuente de energía, belleza y placer, para otros un dolor de cabeza por sus consecuencias para la piel. A continuación, lo bueno y lo malo de una mayor exposición solar.

En verano y especialmente en vacaciones, estamos en contacto directo con el sol y nos preguntamos qué tan beneficioso puede ser esto. Mucho se habla de los daños que puede provocar la exposición solar en nuestra piel, pero también se recomienda aprovechar los atributos que tiene éste para nuestro organismo.

Si bien para muchos el sol es una fuente de energía, belleza, vida y salud, para el mundo médico suele ser un arma de doble filo, ya que a pesar de que nuestro organismo lo necesita en forma moderada, es tremendamente nocivo en exposiciones prolongadas.

Todos sabemos que el sol emite radiaciones, siendo las más conocidas las UVA y UVB. Según explica la Dra. María Laura Cossio, dermatóloga de Clínica Vespucio, la radiación ultravioleta produce daño a nivel del ADN de las células de la piel, que al acumularse en el tiempo puede resultar en la aparición de cáncer. “El sol produce daños en el ADN de las células que predisponen al cáncer de piel. Además produce un fenómeno llamado estrés oxidativo que causa el envejecimiento de la piel”.

Ese sería el lado más negativo del sol. La parte buena de la exposición solar, es que la radiación UVB permite producir vitamina D3, que actúa en mecanismos relacionados con la absorción de calcio y la deposición de calcio en los huesos.

Frente a esta dualidad, ¿qué tanto sol debemos tomar? ¿Es necesario usar bloqueador todos los días? “En general se recomienda usar diariamente un factor de protección solar 30 para todos los tipos de pieles, y 50 para las pieles muy blancas, niños, o personas con enfermedades de la piel. No es necesario evitar absolutamente el sol, pero deben tomarse las medidas adecuadas como uso de sombrero, anteojos de sol, ropa adecuada y protector solar”, explica la doctora Cossio.

A su juicio, los niños son los que más deben proteger su piel, ya que generalmente están más tiempo expuestos al sol, no son autosuficientes en la protección y requieren de un adulto que aplique el protector solar, y porque el riesgo de cáncer de piel está relacionado con la radiación ultravioleta recibida los primeros años de vida.

Algunas recomendaciones básicas para este verano:

- No exponer al sol a menores de seis meses de edad.
- Evitar la exposición solar entre las 10:00 y las 15:00 horas.
- Protegerse también los días nublados porque los rayos pasan a través de las nubes.
- Utilizar sombrero, anteojos y ropa adecuada.
- Aplicar protectores solares con FPS (factor de protección solar) 30 o mayor sobre toda la piel descubierta, treinta minutos antes de la exposición y reaplicarlo cada seis horas.
- Usar crema hidratante después de realizar actividades en agua (mar, piscina, etc).
- Evitar dispositivos para bronceado artificial. Como lámparas y camas solares para fines cosméticos.