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El desayuno: empecemos bien el día

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Articulo Publicado Por Banmédica Con fecha 22/08/2014

Saltarse el desayuno a veces suena como la mejor alternativa cuando nos levantamos por la mañana. Entre el ajetreo de las primeras horas del día, comer parece ser la última de nuestras preocupaciones y ese puede llegar a ser un problema. 

La nutricionista de Clínica Bicentenario, July Hes, explica que esta primera merienda es la que “termina con el ayuno de al menos 6 a 8 horas, que es el tiempo que pasamos sin comer durante la noche. Cuando no hay energía en forma de glucosa disponible, el cuerpo debe sacarla de sus reservas energéticas generando metabolitos (es decir, cualquier sustancia producida durante la digestión) no saludables para el organismo, lo que reiteradamente en el tiempo puede ser dañino”.

Dentro de las funciones principales de la glucosa, está el dar energía al cuerpo. Por ello es que la falta de alimento por la mañana provoca falta de ánimo, somnolencia y dificultad en la concentración, lo cual perjudica tu rendimiento general a lo largo del día. Asimismo, la generación de esta sustancia resulta más compleja y el organismo debe trabajar extra para lograrlo. “Esto se puede observar específicamente en deportistas que salen a hacer ejercicio sin desayuno, quienes pueden presentar una descompensación por falta de energía o deshidratación”, advierte la especialista.

Qué comer al desayuno

La recomendación de la nutricionista para comenzar la mañana es incluir un hidrato de carbono, como 2 rebanadas de pan integral o 5 galletas de salvado de trigo, que también equivalen a 6 cucharadas de avena. Esto debe ir acompañado de una proteína, como jamón de pavo, huevos al agua o lácteos descremados, y no debemos olvidar un líquido para hidratar nuestro cuerpo.

Por otro lado, indica que debemos evitar los hidratos de carbono de fácil absorción como masas blancas o dulces (pan blanco, galletas, queques), “ya que aumentan la glicemia y se libera insulina. Cuando la glicemia baja prontamente, vuelve a dar hambre y finalmente estamos todo el día arriba de este balancín”. Para quienes salen apurados por la mañana, la solución simple y saludable es “llevar un pan de molde integral desde la casa, y comerlo en el trabajo apenas llegan”, señala. Asimismo, podemos dejar preparada una mezcla de yogurt con avena la noche anterior para comerlo a primera hora del día, evitando “las barritas de cereal ya que son altas en azúcar y sodio y no aportan nutrientes beneficiosos”, advierte la profesional.

Incidencia del ayuno en enfermedades coronarias y endocrinas

Son varios los estudios que se han realizado sobre los peligros de no tomar desayuno, sin embargo, las pruebas aún no son concluyentes en sí mismas para determinar cómo influye en la incidencia de enfermedades.

A pesar de ello, los especialistas coinciden en que saltarse esta comida, genera mayor apetito durante el resto del día y sobre todo en la noche, lo cual podría gatillar en problemas cardiacos y otras patologías.

Respecto a lo anterior, July Hes señala que ayunar permanentemente es “jugar” con las hormonas asociadas a la regulación de la glicemia. “La falta de desayuno constituye un desorden en el resto de las comidas, lo que a la larga genera problemas de salud cardiovascular. La diabetes mellitus tipo 2 tiene gran asociación con esto y existen estudios puntuales sobre esta gran correlación”, advierte.

La falta de tiempo no es excusa cuando se trata de tu salud, por eso, la próxima vez que pienses en saltarte el desayuno, ten en cuenta estos consejos. Con una comida balanceada durante las primeras horas de la mañana, rendirás mejor el resto de la jornada y estarás cuidando tu bienestar.