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Bebidas isotónicas v/s bebidas energéticas

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Articulo Publicado Por Banmédica Con fecha 26/11/2014

Las bebidas energéticas (o hipoertónicas), al igual que las isotónicas, presentaron una importante alza en ventas en Chile durante los últimos años. Cada vez es más común encontrarlas en supermercados o gimnasios, donde quienes se ejercitan las usan para reponerse después de la rutina de entrenamiento. Sin embargo, tal como advierte Ítalo Grottini, nutricionista de Nutratech, ambas tienen características y propiedades distintas, las cuales debemos conocer para escoger cuál se ajusta más a nuestras necesidades.

“Las bebidas isotónicas o deportivas tienen gran cantidad de hidratos de carbono de rápida absorción, y minerales que el cuerpo pierde durante la actividad aeróbica. Por otro lado, las energéticas se destacan por contener estimulantes del sistema nervioso central y aminoácidos como la taurina o carnitina”, detalla el especialista.

En términos más simples, debemos entender que las isotónicas favorecen la hidratación y reposición de sales minerales que se pierden a través del sudor tras realizar actividad física. Fueron pensadas para tratar pacientes que sufrían deshidratación severa producto de diarreas intensas en África. Las que encontramos en el mercado actualmente, están diseñadas para suplir las necesidades de quienes practican disciplinas deportivas.

“Su eficacia está comprobada, pero debemos manejar ciertos cuidados a la hora de consumirlas. Si son ingeridas en exceso se retrasa el vaciado en el estómago provocando más demora en la llegada de sus nutrientes al intestino y la sangre”, señala Grottini de las isotónicas o deportivas.

Por otro lado, las energéticas no son un aporte para mejorar el rendimiento físico, aclara el nutricionista. “Generalmente están compuestos por cafeína, que actúa liberando adrenalina, con un efecto energizante y activador. A la vez es diurética, haciéndonos perder más líquido y minerales de lo normal”. También contiene taurina, aminoácido aminoácido que ayuda a la recuperación muscular y que participa en la regulación del azúcar y la sal en nuestro organismo. Sin embargo, “el problema empieza con la exagerada adición de hidratos de carbono que estas bebidas traen consigo adicionados”, recalca el nutricionista.

¿Cuál preferir?

En este sentido, debemos considerar para qué sirve cada una y cuál es la necesidad que tenemos. Al momento de hacer deporte, por ejemplo, “dadas las características ya mencionadas, lejos la mejor opción son las bebidas isotónicas”, afirma el nutricionista.

La precaución es que, debido a su alto contenido de hidratos de carbono, entregan un aporte calórico que puede provocar “que aumente nuestra grasa acumulada como tejido adiposo corporal si no se desarrolla ningún tipo de actividad física”.

Las hipertónicas tienen la desventaja de que no alivian realmente la fatiga muscular, sino que actúan inhibiendo temporalmente la sensación de agotamiento. Se habla de que producen un efecto rebote, ya que cuando pasa su acción, vuelve la sensación de decaimiento.

Al igual que las isotónicas, contienen gran cantidad de hidratos de carbono, “como glucosa, sacarosa, maltodextrinas o galactosa, que disminuyen la absorción de líquidos en el intestino delgado, pudiendo ponernos en un estado de deshidratación”. El efecto empeora si la tomamos en conjunto con alguna bebida alcohólica, advierte el especialista.

Con estos antecedentes, elegir la más adecuada depende de ti. Al realizar actividad física, lo más recomendable es consumir bebidas deportivas, mientras que las energéticas sólo están indicadas para mejorar la concentración en determinadas circunstancias.

En términos generales, “estas bebidas (isotónicas y energéticas) pueden sernos muy útiles, pero debemos tener mucho cuidado en cuanto a la ingesta y dosificación de éstas, ya que fácilmente pueden darnos un resultado totalmente contrario”, finaliza el nutricionista.